| |

María
Esperanza Pérez Tosca, representante de las artesanas.

En las ferias no pueden faltar.

Trabajos que vuelan a otros países, a pesar de
los pocos apoyos que reciben.

Coloridos vestidos.

Creatividad a su máximo explendor.

Bordados de “santos” no pueden faltar dentro
de su rutina.

Hay de todo y para todos.
|
Exportan
arte choco a
Italia y Estados Unidos
Liliana
Collado Calcáneo
Fotos Felipe Perales
Más
de 80 artesanas de Nacajuca han luchado con recursos propios
para traspasar fronteras exportando su arte a países
como Estados Unidos e Italia, y con ello, conservar la tradición
de los coloridos bordados de las tiras que por años
han distinguido a Tabasco.
La creatividad y colorido de alegres tulipanes, sombreros,
entre otras figuras típicas del estado y las cuales
cada año le dan ese sabor especial a la feria de los
tabasqueños, así como de las celebradas en cada
uno de los 17 municipios que lo integran, se encuentran en
las manos de mujeres nativas de Nacajuca, localidad donde
la mayor parte de su población son de sangre indígena
y por ende conservadores de las ancestrales culturas que alberga
la entidad.
Organizadas a través de una unión a la que han
denominado “tiras bordadas”, la mujeres imprimen
su esencia cautivada en la sencillez de sus raíces
plasmándola en tela de cuadrillé donde ataviadas
con hilos de colores dan forma a las bandas que portan las
embajadoras en la máxima fiesta de los tabasqueños,
así como en las blusas y trajes de gala característicos
de ésta entidad.
TRABAJO
FAMILIAR
Maria
Esperanza Pérez Tosca, representante de las artesanas
de Nacajuca comentó a Diario de la Tarde que en esta
singular tarea, también participan los hijos, esposos
y familiares más cercanos de las 80 féminas
que integran la unión, ya que tan sólo a unos
días previos a la temporada de feria se les multiplica
el trabajo por el bordado de los trajes tabasqueños
que lucirán en las presentaciones, las aspirantes a
la Flor de Oro.
Explicó que para sacar los trabajos de esa importante
festividad, destinan gran parte de su tiempo, pues el orgullo
de ellas como artesanas es culminar cada tira bordada con
la calidad que miles de ojos admiran al ser modelados en los
trajes tabasqueños que resaltan en la silueta de quienes
los portan.
Comentó que tras esta importante labor, se desencadenan
las ferias de los municipios donde también son requeridas
para la elaboración de bandas y trajes tabasqueños,
por lo que les garantiza -dijo- una tradición dispuesta
a perdurar por años, ya que los conocimientos de este
trabajo artesanal, es transmitido a las nuevas generaciones
de niños y jóvenes nativos del lugar.
“Cada año la temporada más fuerte es la
feria, nos presionan con corto tiempo por lo de las embajadoras,
pero nuestra satisfacción es muy grande, porque gracias
a eventos tan grandes como este, en otros estados y países
han llegado a conocer nuestro trabajo”, mencionó.
HAY
PARA TODOS
En un
muy bien ubicado taller, donde maniquíes exhiben la
sinuaosa falda floreada, otras muñecas los trajes de
gala blanco y azul marino, blusas chocas y hasta un traje
de novias con elegantes tiras bordadas, la representante de
las artesanas de Nacajuca resaltó que hasta este singular
local han llegado personas de Monterrey, Campeche, Veracruz
y México con el propósito de realizar pedidos
para eventualidades celebradas en dichas entidades federativas.
Refirió que gracias a la gran difusión que cada
año reciben a través de la feria tabasqueña,
han podido elevar un poquito el precio de su trabajo, pues
lo más solicitados tanto por los estados antes mencionados
como por Estados Unidos e Italia son los trajes típicos
chocos.
Ante esta situación, resaltó sentirse más
que alagada de saber que el trabajo de las artesanas nacajuquenses
ha logrado traspasar fronteras, por lo que con gran esfuerzo
y voluntad seguirán dedicando el tiempo necesario para
dar vida a ese alegre colorido que resalta las tradiciones
de Tabasco.
SE VENDE BIEN
Explicó
que en el estado se ha mantenido bastante bien la venta de
las tiras bordadas solas y aplicadas en blusas y faldas tabasqueñas,
debido a que son las más solicitadas en cualquier temporada
del año ya sea por la gente del estado o por los turistas
nacionales o internacionales que se trasladan hasta el kilómetro
16.5 de la ranchería el Arroyo Nacajuca para adquirir
una pieza hecha a mano.
“En noviembre y octubre bajan las ventas, pero eso no
es motivo de desánimo, si no al contrario de más
tiempo para elaborar más tiras bordadas ya que por
el trabajo que ello implica nos llevamos una semana en una
sola”, comentó.
Así también, hizo referencia que el artesanal
trabajo lo inician con un anticipo del 50 por ciento dejado
por los clientes que hacen pedidos por mayoreo, pues de ahí
tienen que adquirir el material utilizado en las mismas, ya
que la unión la solventan con recursos propios para
no complicarse con los créditos otorgados por el gobierno.
|