Don
Conrado López Jiménez
La
pobreza fue mi principal motivación
para lograr mis metas
•
A sus 98 años, se define como un
hombre educado, sensato, honesto y cumplidor
Arturo
Moreno Reyes
Fotos: José L. Notario
Se
define como un hombre educado, sensato,
honesto y cumplidor que halló en
la pobreza su principal motivación
para luchar honradamente y lograr sus objetivos.
Su instrucción escolar que no rebasó
el segundo año de primaria, no fue
impedimento para ser alcalde interino de
Centro, fundador del Partido Nacional Revolucionario
y de la Liga de Comunidades Agrarias y Sindicatos
Campesinos.
•
Su instrucción escolar que no rebasó
el segundo año de primaria, no fue
impedimento para ser alcalde interino de
Centro, fundador del Partido Nacional Revolucionario
y de la Liga de Comunidades Agrarias y Sindicatos
Campesinos
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Aquí
Don Conrado con su esposa María
Antonia, posando con su descendencia:
10 hijos, 20 nietos y 30 bisnietos.

Don Conrado López recibe reconocimiento
de manos del dirigente de la CNC,
Carmen Sánchez.

Partiendo su pastel en su cumpleaños
94.

El matrimonio López Ruiz junto
a la nueva generación.

Entrada a la escuela primaria Miguel
Hidalgo gestionada por el líder
natural de Gaviotas ante el gobernador
Carlos Madrazo.

Don Conrado juno a su esposa, dando
gracias al Creador en su 75 aniversario
de bodas.

A sus 98 años de edad todavía
está lúcido y fuerte.

Con integrantes de la CNC en 1960.

Don Conrado recibiendo el saludo de
Roberto Madrazo.

Junto al ex presidente del TSJ, Guillermo
Narváez y el ex rector de la
UJAT, Jorge Abdó.

Don Conrado López en la foto
del recuerdo junto al ex presidente
Luis Echeverría.

Aquí junto al gobernador Mario
Trujillo.

En la Ciudad de México en un
evento partidistas.
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•
La política actual no le genera confianza,
pues considera que hay muchos partidos y
no se ponen de acuerdo para tratar de corregir
el rumbo del país
• Desde hace 80 años vive en
Gaviotas Sur, sector Armenia (antes se llamó
ejido Torno Largo) en un predio que le regaló
Don Pepe Bulnes
• En 1968 fundó la hoy populosa
colonia Guadalupe Borja con lo cual benefició
a cientos de familias
La
política actual no le genera confianza,
pues considera que hay muchos partidos y
no se ponen de acuerdo para tratar de corregir
el rumbo del país. “Todos quieren
mandar y nadie escucha el sentir popular;
cada quien jala por su lado”.
En 1968 fundó la hoy populosa colonia
Guadalupe Borja con lo cual benefició
a cientos de familias, pero él, desde
hace 80 años vive en Gaviotas Sur,
sector Armenia (antes se llamó ejido
Torno Largo) en un predio que le regaló
Don Pepe Bulnes. Esto es un claro ejemplo
de esa honestidad que ha practicado a lo
largo de su vida.
Es Don Conrado López Jiménez,
aquel que nació un 13 de marzo de
1912 y está próximo a cumplir
98 años de edad y aún se encuentra
fuerte, como un roble.
La historia de Don Conrado es de lucha,
dedicación y esfuerzo, y su infancia
se engloba en la de aquellos chiquillos
que tuvieron la enorme necesidad de trabajar
para contribuir al sustento diario de la
familia. “Y logramos sobrevivir”,
dice ahora con mucho orgullo.
Saca a flote sus recuerdos y señala
que por esa necesidad de trabajar, descuidó
sus estudios pues no alcanzaba para costear
la compra de útiles necesarios.
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SUS
HIJOS
- Carmen
- María Elena
- Cuauhctémoc
- Conrado
- Enedina
- Roldán
- Esmeralda
- Juan Antonio
- María Antonia
- Perla |
Así
nos relata que él comenzó
sus estudios en la Escuela de la Sociedad
de Artesanos que se localizaba en la calle
Hidalgo cuando vivía junto con sus
padres en la ciudad de Villahermosa, pero
que cuando se trasladaron al Ejido Torno
Largo, por necesidad, fue doña “Chonita”
Becerra, madre de quién fuera más
tarde el gobernador, Carlos Madrazo y abuela
de Roberto Madrazo, quien le da el segundo
grado de instrucción primaria, por
las tardes.
Por las mañanas no podía,
ya que tenía que realizar su labor
de “acarrear” ladrillos en la
ladrillera de don Pepe Bulnes, trabajo que
le enseñó a que con esfuerzo
se pueden alcanzar las metas que se propone
cualquier persona, ya que sin contar con
estudios como sucedía con la gran
mayoría de los hombres de su época,
logró sacar adelante a su familia.
UNA
INFANCIA DE TRABAJO
Orgulloso,
señala que su infancia no fue como
la de otros niños de su época,
pues como no había dinero en casa
de sus padres, él tenía que
contribuir al gasto familiar.
A sus 98 años nos asegura que donde
vive ahora, antes todo era “puro ejido,
sólo había la ladrillera de
don Pepe Bulnes, lo demás eran puros
popales; ahí trabajaba mi papá
y después le entré yo, pues
había que traer el dinero a la casa”.
-¿Cómo
era la vida en su época de niño?,
se le inquirió.
--
“Era una ciudad muy chica y todos
los años nos íbamos al agua,
y se veían los cayucos en las calles.
Ya todos estábamos acostumbrados
y nos preparábamos durante seis meses
para la temporada de lluvias. En esos tiempos
yo trabajaba en la tienda de don Paulino
Ramón que tenía en Tamulté,
y todo, la mercancía la teníamos
que subir a los tapancos pues hasta ahí
se iba al agua”.
UN
LEGADO DE
TRABAJO Y HONESTIDAD
Casado
en 1920 con doña María Antonia
Ruíz Hernández, procrearon
10 hijos que a su vez le dieron 20 nietos
y a su vez los nietos casados le han dado
30 bisnietos, sigue viviendo en el mismo
lugar de infancia.
A estas alturas, Don Conrado se lamenta
no haber podido darle más estudios
a sus hijos, ya que carecía de los
recursos económicos necesarios, pero
“gracias a Dios nunca les faltó
nada, por lo que uno de sus principales
regalos que obtuvo de sus padres fue el
trabajo, herencia que les ha inculcado a
sus descendientes”.
“La única herencia que recibí
de mis padres fue enseñanza y responsabilidad”,
señala y agrega que él logró
sus metas, no por tener dinero, sino por
la pobreza que lo obligó a luchar
honradamente, por que sabiendo trabajar,
ser educado y cumplidor, uno llega a cualquiera
a lograr sus metas.
Sin embargo “Don Coco” reconoce
que en los tiempos actuales, no sólo
se requiere de ser trabajador y responsable,
sino que también se tiene uno que
preparar estudiando, pues la gente ya no
tiene que trabajar como antes bajo el sol
del campo, “ahora es más fácil
estudiar no como en mi época que
no había escuelas”.
CARRERA
DENTRO DEL
SECTOR AGRARIO
Dentro
de su amplio curriculum en las filas partidistas,
cuenta que integró el comité
que le dio forma al Partido Nacional Revolucionario
(PNR) en el estado, hoy PRI, en lo que fue
conocida como la Casa de Piedra, hoy Cámara
de Diputados, mismo que obedeció
a una orden del entonces presidente de la
república, Plutarco Elías
Calles, con el propósito de que los
militares dejaran de estar al frente del
Poder Ejecutivo y fuera la sociedad la que
mandara-
Relata que en sus tiempos, todo era pura
guerra y los militares abusaban del pueblo;
recuerda que cuando estaban en elecciones,
los generales que perdían se iban
al campo a pelear contra el gobierno del
militar que había ganado el mando,
y todo era pura guerra.
“Antes todo era pura guerra, pues
como eran los militares los que tenían
el poder, cuando uno perdía se iba
al campo a pelear contra el que ganaba,
y así fueron años y años
y en el campo no se podía trabajar
por los rebeldes que andaban por todos lados
robando, y abusando de las familias”.
Así nos relata que integró
la planilla que formó la Confederación
Nacional Campesina (CNC) en el año
de 1938 y posteriormente en el año
de 1962, representó a los campesinos
tabasqueños en la Comisión
Agraria Mixta Federal en el municipio de
Centro, lo que lo convirtió en Secretario
del Comité Regional Campesino de
Centro.
UN
CARGO DE RESPONSABILIDAD
Sentado
en la sala de la casa que habita desde hace
más de 80 años, “Don
Coco” nos relata que pese a no haber
terminado sus estudios, sus vecinos lo ayudaron
a convertirse en el Quinto Regidor por el
sector agrario del Municipio de Centro en
1968, puesto que le valdría para
ser elegido Primer Regidor Interino en ausencia
del Alcalde Constitucional, Antonio Ocampo
Ramírez, cargo que le dejó
grandes satisfacciones porque desde ahí
pudo ayudar a la gente.
“Sólo recibí mil pesos
como gratificación, pago que lo deja
satisfecho porque cuando se trabaja para
la gente, se trabaja para beneficiar a la
gente; un político se hace tomando
en consideración cuando tiene el
modo y la oportunidad de ayudar a sus representados”.
UN
LEGADO EN LA GUADALUPE BORJA
En
su amplia plática don Conrado recuerda
que durante el tiempo que fungió
como Alcalde Interino formó lo que
hoy se conoce como la colonia Guadalupe
Borja que en esos momentos se encontraban
en conflicto y la gente pedia se les regularizara
las tierras que en esos tiempos acaparaba
la señora “Bettiger”.
Al estar en el cargo, relata, mandó
a los ingenieros para que investigaran que
se necesitaba para regularizar los terrenos,
profesionistas que entablaron dialogo con
la poseedora de los terrenos, misma que
concedió vender la mitad del predio,
pues la otra mitad la tenían posesionarios
que durante 10 años no habían
pagado nada por los terrenos, lo que permitió
que se deslindaran los lotes y se entregarán
a los solicitantes “sin pedirle ni
un centavo a nadie”.
Cuando regreso, rememora, el Presidente
municipal constitucional, después
de 30 días, sólo llegó
a regularizar las tierras y ordenar la elaboración
de las escrituras.
“Y ahí está la Guadalupe
Borja, yo la forme sin quitarle ni un quinto
a nadie”.
Consideró que su llegada a la alcaldía
de Centro se dio cuando los presidente en
su afán de ayudar a la población
tenían que ausentarse de la capital
en giras que duraban semanas y como era
el sexto regidor al ausentarse el titular
del poder Ejecutivo por ministerio de ley
“me nombraron presidente sustituto
por un mes, período donde se consolidó
la ahora populosa colonia Guadalupe Borja,
“y como gratificación por haberlo
sustituido me dieron mil pesos”.
Labor que le dio satisfacciones por tomar
el ejemplo de Don Tomás Garrido Canabal
el cual para él fue un buen dirigente,
“podrá decir la gente lo que
quiera de él, pero él fue
un hombre correcto, muy derecho, fue un
hombre que le gustaba ayudar”.
Recordó que Don Carlos Madrazo también
trabajó, pues a él durante
su gestión le solicitó la
construcción de la escuela primaria
que se estaba derrumbando al barranco del
río, petición que le fue concedida
sólo tendría que conseguir
el terreno que “yo te voy hacer la
escuela”.
Y ahí tenemos la escuela hasta la
fecha, él la inauguró, y ahora
se llama Escuela Primaria Miguel Hidalgo
y Costilla, y se encuentra en el sector
Cedral de la colonia Gaviotas Sur. Ahora
los gobiernos no ayudan a los ejidatarios,
pues todo lo quieren volver ciudad.
LA
RECOMENDACIÓN
Así
con mano firme, pero con la suavidad de
un maestro, quien a pesar de haber sólo
cursado el segundo año de instrucción
primaria alcanzado las metas que se propuso,
don Coco recomienda a los jóvenes
a dedicarse a estudiar para alcanzar con
honestidad y rectitud todas las metas que
se impongan, pues “solo eso te permitirán
llegar hasta donde quieras.
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