Taárdej,
don…
Guillermo
Hübner Díaz / gbner42@hotmail.com
17-Ene-2011
¿Cuándo
todos unidos
por Tabasco, cuándo?
De
acuerdo con la Constitución, el gobernador
Andrés Granier Melo, representado
por el licenciado Humberto Mayans Canabal,
entregó al Congreso su III Informe
de Gobierno, varios tomos con letras y números
que registran cuanto aconteció en
la administración pública
tabasqueña durante el último
año. ¿Desde el mes de…
al mes de…? Pocos lo saben.
El documento lo recibió el presidente
camaral, David Ascencio Arellano, quien
deberá ponerlo al alcance de sus
colegas para que lo lean, lo analicen, lo
discutan y, si son capaces, le hagan las
observaciones pertinentes, ojalá
que los insolentes opositores lo hagan dentro
de un marco de civilidad política
que no se les conoce todavía y no
como acostumbran, que es su fuerte, con
base en insultos y descalificaciones para
el Primer Mandatario y el principal círculo
de colaboradores.
Humberto Mayans resaltó la importancia
de que el Informe del Gobernador, sea analizado
de manera profesional y cuidadosa. Lo importante,
dijo, y estamos de acuerdo, es no anteponer
los intereses personales por encima del
bienestar general de la población.
Reconoció el enorme esfuerzo realizado
por el pueblo –no menor al del gobierno,
‘baila que baila con la más
fea… y coja’; por eso les dijo
a los reporteros que dadas las condiciones
por las que atravesamos, pueblo y gobierno
deben caminar juntos.
Resaltó, entonces, los avances que
ese pueblo ha tenido y que se reflejan en
mejores niveles de vida, más obra
pública, más hospitales, escuelas,
programas de atención a grupos vulnerables,
reconociendo desde luego que la crisis económica,
tan dura, ha venido a constituir un obstáculo
difícil de salvar, pero confió
en que el pueblo y gobierno sigan luchando
para vencer la adversidad.
A mediodía, en el Teatro del Estado
“Esperanza Iris”, el jefe del
Ejecutivo envió un mensaje al pueblo
para afirmar que el estado está por
encima de todo y que luchará hasta
el final, “cueste lo que cueste y
caiga quien caiga”, por librarlo del
narcotráfico y otro tipo de delincuencia,
pues nuestro destino no es la inseguridad,
ni la incertidumbre, sino un sistema de
vida de mucha calidad.
Fue un acto de respeto, no republicano,
porque esto habría sido si lo hubiera
dirigido desde el Congreso, cosa que no
ocurrió porque desde hace cuando
menos 15 años, las fuerzas opositoras
le niegan allí al jefe del Ejecutivo
el respeto y la seguridad obligada a su
alta investidura, prefiriéndose entonces
declarar un recinto alterno, en este caso
el “Esperanza Iris”, para conservar
vivo el espíritu democrático
del rito mayor de nuestra democracia que
es la rendición anual de cuentas
al pueblo.
En esto radica la importancia de tal “rito”,
en el hecho de rendirle cuentas a la ciudadanía
sobre el estado que guarda la administración
pública, informarle sobre las decisiones
adoptadas para la ejecución del Plan
de Desarrollo, decirle cada año en
qué, cómo, cuándo,
dónde y por qué se invirtió
el dinero, el dinero del pueblo de Tabasco
que está en manos del gobierno, cuyos
hombres y mujeres lo manejan… muchas
veces, irresponsablemente, a su antojo.
Y que el pueblo crea o no que el documento
refleja con verdad las cosas que se consignan
en sus páginas, ha dependido y depende
en mucho de la actitud que asumen los legisladores
encargados de revisarlo y dictaminar sobre
aciertos, falsedades, incorrecciones, inexactitudes,
etc., pero en Tabasco los representantes
populares del partido en el poder prefieren
bajar la cerviz, y los de la oposición,
del PAN y PRD, fundamentalmente, armar grandes
alborotos sin ninguna consecuencia útil
para la sociedad, antes de establecer preocuparse
responsablemente por el análisis
y documentación respetuosa del documento
para responderle patrióticamente
al Ejecutivo. Por eso permanecen muchas
dudas y seguramente permanecerán
en el aire, sexenio tras sexenio.
Al oído, el mensaje del Gobernador,
en el que mencionó, grosso modo,
las principales acciones realizadas y los
resultados alcanzados durante 12 meses para
el cumplimiento de las grandes prioridades
estatales, dejó más gente
satisfecha que inconforme o confundida,
dubitativa. A lo largo del mensaje, apretada
síntesis de lo hecho, pues, se constató
que a pesar de las condiciones poco favorables,
se avanzó en las acciones para construir
un gobierno humanista, democrático
y responsable, cuidadoso de la naturaleza,
comprometido a sostener una batalla decidida
en contra de la delincuencia y el narcotráfico
y promover una nueva cultura de ética
y sentido político eficiente, así
como sistemas innovadores orientados al
uso eficiente y transparente de los recursos
públicos y al combate de la corrupción.
Al seguir por la televisión los pormenores
del mensaje, quedó la impresión,
al menos la del reportero, que Tabasco cuenta
con rumbo claro y con un proyecto bien definido
para continuar avanzando en los retos del
desarrollo. Sí.
Pienso, no obstante, que la posibilidad
real de mayores y mejores oportunidades
de vida para los tabasqueños, sólo
se podrá lograr con el trabajo y
el esfuerzo conjunto del gobierno, iniciativa
privada y sociedad, como ya ocurre felizmente
en Campeche, Chiapas y Yucatán, por
citar ejemplos cercanos.
Esa es la gran alianza que se requiere para
generar empleos y mejorar el nivel de vida,
porque construir un Tabasco moderno no es
un sueño; ese es el verdadero reto…
y el propósito del cambio de esta
administración, creo.
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