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Villahermosa, Tabasco. Septiembre 3, 2010

JORGE SAENZ JURADO, COMENTA

“TABASQUEÑOS BAJO EL SINDROME DE OTRA INUNDACIÓN”
“LA SUPREMA CORTE; SI A LA ADOPCIÓN”.- HÁGAME UD. EL FAVOR.

Ya en otras ocasiones nos hemos referido al peligro existente de otra inundación, e incluso, hemos puesto el dedo en la llaga, señalando, que de haberla, los únicos responsables serían “LA CONAGUA Y EL GOBIERNO DEL ESTADO”. El primero por no cumplir en tiempo y forma con el proyecto de protección del Plan hídrico autorizado presupuestalmente por el Gobierno Federal y el segundo por no vigilar a través de las instancias correspondientes para la culminación de dichos trabajos.
Ahora bien, tiempo de sobra hubo, los pretextos que CONAGUA obsequie para evadir su responsabilidad, de ninguna manera pueden ser válidos. Quizá, si el tiempo de construcción no hubiera sido suficiente, o también, que el exceso de precipitaciones pluviales hubiera caído más de lo normal entonces, aún con las reservas del caso, podrían ser aceptados los razonamientos que la CONAGUA expone. Sin embargo, ninguna de esas dos exposiciones constituyen elementos de fé que se consideran válidos.
Ahora, que como se dice, estamos, casi con el agua hasta el cuello, de nueva cuenta estamos que el “ese” a dos manos, viviendo con el JESUS en la boca. De nuevo estamos recurriendo aponer costalería de arena en los bordos de padre río “GRIJALVA” de nuevo, estamos viviendo, mejor dicho, están viviendo los que todavía permanecen en las riveras con el síndrome de otra inundación y si esto sucede, los responsables de semejante catástrofe seremos todos. La apatía, la decidía y la falta de responsabilidad cívica, de los tabasqueños, quienes nunca ejercen su derecho a exigir a la administración pública el cumplimiento de sus obligaciones, tal y como le corresponde en el sentido de vigilar por la seguridad de los ciudadanos, ojalá y esto sea sólo una amenaza y o suceda nada, pero nos deje una experiencia.
La Controversia Constitucional mediática que en los últimos días acapara la atención pública, sostenida entre el Cardenal Juan Sandoval Iñiguez y el jefe de Gobierno del D.F. Marcelo Ebrard Casaubón, relacionada con la adopción de infantes entre parejas del mismo género, mismas que por ley ya pueden contraer matrimonio civil y que además, alude en forma directa la honorabilidad de todos los Magistrados de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, al decir del purpurado, que ellos fueron “maiceados”, es decir, que fueron sobornados económicamente por Marcelo Ebrard para que fallaran dichos Magistrados a favor de dicha adopción, ya ocasiono una demanda penal en contra del Cardenal y desde luego, esto, va a ser motivo de un fallo judicial en contra de Sandoval Iñiguez, porque no podrá demostrar verazmente, que a él le conste que los Magistrados recibieron alguna recompensa económica por su controversial fallo.
Ahora bien, los Legisladores de todas las fracciones parlamentarias han criticado acremente las irresponsables declaraciones del Cardenal Sandoval Iñiguez e incluso, hasta el coordinador del PAN Gustavo Madero no puedo callar y censuró al prelado, exigiéndole ser más cauto y prudente en sus declaraciones. La vulgaridad de la expresión vertida por el purpurado de la Diócesis de Guadalajara al referirse como maricones y lesbianas a las parejas del mismo sexo, es una ofensa en contra de cualquier ser humano, que por su condición de género no sean del agrado del prelado. Las leyes de reformas dictadas hace 150 años, aún están vigentes en nuestra Constitución y en ellas s establece el estado laico, por lo cual, no tienen cabida las expresiones ofensivas y menos, si éstas vienen de un mandatario de la grey católica. Yo soy respetuoso de la libertad que tiene cada ser humano de escoger su preferencia sexual, aún, cuando no esté de acuerdo con ellos, pero siento que cada individuo tiene sus derechos y obligaciones que señala la ley y por esa razón acepto como válida cualquier solución que emane de la Suprema Corte de Justicia de la Nación. Bueno, yo opino.

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